Isabel Contreras, miembro del equipo nacional absoluto de piragüismo femenino, comenzó a practicar este deporte a los 12 años, cuando sus primos y un amigo se apuntaron y le convencieron para que ella también lo probase. Isabel nos cuenta que, curiosamente ellos lo dejaron a las dos semanas, y en cambio Isabel lleva remando más de 17 años. Para Isabel, el piragüismo es su modo de vida: su hobby y su trabajo.
El sueño de Isabel es ir a unos Juegos Olímpicos como piragüista.
La palista ceutí llevaba tiempo arrastrando molestias en su hombro derecho, hasta que decidió acudir al hospital. Le realizaron una resonancia y vieron que tenía una lesión de SLAP II. Isabel continuó entrenando y pensó que era un dolor que podía sobrellevar hasta que finalmente se puso en contacto con Clínica CEMTRO y los especialistas en hombro decidieron operar.
La lesión de SLAP II en el hombro
La lesión de SLAP aparece principalmente en deportistas de lanzamiento o aquellos que realizan movimientos de hombro hacia arriba, como es el caso del piragüismo. La lesión de SLAP se produce por un aumento de la presión en la cápsula posterior y un movimiento anormal de la escápula. Los síntomas de esta lesión en el hombro son dolor difuso e inespecífico, chasquido/ruidos, dolor en el movimiento por encima de la cabeza y el deportista suele describir tener el «brazo muerto».
El tratamiento definitivo de la lesión de SLAP es la cirugía, que se realiza por vía artroscópica y consiste en reparar la lesión de SLAP. Tras la intervención, el paciente se queda ingresado un día en el hospital y la rehabilitación se inicia a los 15 días. La recuperación funcional se consigue a los dos meses aproximadamente y la incorporación a la actividad deportiva se suele establecer en los 4-5 meses.
La lesión de Isabel Contreras
La lesión de Isabel empezó a dar síntomas en diciembre de 2016. Isabel nos cuenta que mes a mes se autoconvencía de que iba a tener que parar. Estaba convencida, pero su gran duda era saber cuándo era el mejor momento para hacerlo. «No fue nada fácil. En el momento en el que sales de quirófano, te ves apartada de tu deporte y te das cuenta de que no te vales por ti misma ni siquiera para actividades de la vida cotidiana, sí que te entran las dudas…»
«¿Será momentáneo, voy a poder seguir, recuperaré el mismo nivel, será el final de mi carrera deportiva…?»
La piraüista ceutí nos explica que una lesión en un deportista «es algo muy duro» y más cuando ocurre en mitad de temporada, como le ocurrió a Isabel. Una lesión en mitad del ciclo olímpico supone un freno muy grande en el camino del deportista. «Llevo 17 años remando y cuando estaba tan cerca de conseguir aquello por lo que tanto he luchado, me dicen que tengo que parar. No sabes si es el final de tu carrera, el final de tu intento o si simplemente va a ser un paréntesis. Y esa es la angustia cuando te lesionas.»
Con respecto a la recuperación, Isabel nos explica que, aunque parece que cuando un deportista se lesiona lo tiene todo controlado, hay momentos en los que te entran las dudas, «sobretodo cuando ves que los demás siguen entrenando con normalidad y a ti te cuesta estirar el brazo.» Sin embargo, la palista cree que el hecho de que la lesión fuera progresiva y no por un traumatismo, le ayudó a afrontar mejor la situación.
«Creo que lo más importante que he tenido ha sido el apoyo de mi familia y mis amigos. Eso hace mucho, porque aunque creas que no, siempre necesitas ayuda externa». Isabel apela a la importancia de la fuerza y la voluntad para superar una lesión: «si te sientas en una silla a lamentarte, no te vas a recuperar. Yo he estado los primeros meses de la recuperación viviendo para mi hombro, como si fuera un bebé y gracias a eso lo he recuperado. Esto lo he podido hacer porque he creído que sí podía.»
«Creo que hay dos posturas: una es lamentarse y otra es aceptar lo que te ha pasado y afrontarlo como un reto más en tu vida. Luchar por conseguir estar, al menos como antes.»
Isabel aconseja, a todos aquellos deportistas que tengan que enfrentarse a una lesión, que crean en ellos y no pierdan el ánimo: «Mientras tú creas que puedes, te vas a levantar. Si te lamentas, puede que no te recuperes. Es duro pero con ánimo y voluntad, que es algo que tenemos todos los deportistas, se supera una lesión como se puede superar un Mundial.»