Exequiel Mouriño es un jugador de pádel argentino, nativo de Mar de Plata, que compite a nivel profesional. Coincidiendo con el final de la pandemia, volvió a competir tras sufrir algunos pinchazos en la rodilla a los que no dio demasiada importancia. En su primer torneo, en julio, pegó un salto y notó dolor en la rodilla al caer. Poco después le confirmaron la rotura de ligamento cruzado y de los dos meniscos.
Terminamos en la Clínica CEMTRO gracias a un conocido, y el Dr. Guillen al verme solamente caminar ya me dijo el grado de la lesión y que necesitaba operarme lo antes posible para que pudiese volver a jugar. Desde el primer momento el Dr. Guillen nos trató como si fuera su hijo. La verdad, nos dio muchísima confianza a mi y a toda mi familia y en ningún momento dudamos de si operar o no.

Lesión de ligamento cruzado y menisco. En qué consiste
La lesión de ligamento cruzado en la rodilla es una de las más comunes en deportistas. Se trata del desgarro de las bandas de tejido que conectan la tibia y el fémur. Esta lesión se puede dar por múltiples causas, pero generalmente viene provocada por algún tipo de movimiento brusco, como giros, saltos, malas caídas o golpes y colisiones. Es por esto que la lesión de ligamento cruzado suele ser propia de deportes como el baloncesto, el fútbol, el tenis o pádel, o incluso el esquí.
Tanto las consecuencias como el tratamiento dependen en gran parte de la gravedad de la lesión y de la rapidez con la que esta se trate. En Clínica CEMTRO, la lesión de ligamento cruzado se ha tratado en otros deportistas de diversas disciplinas, lo que ya nos ha permitido explicar en profundidad en qué consiste y cuáles son sus causas y circunstancias más habituales.
La rodilla es una estructura muy compleja en la que intervienen no solo el ligamento cruzado, sino una gran cantidad de otros ligamentos, huesos, tejidos y tendones. Todos ellos trabajan conjuntamente en el funcionamiento de la articulación. Entre sus componentes fundamentales se encuentran los dos meniscos, estructuras fibrocartilaginosas que también se encuentran entre el fémur y la tibia.
Los meniscos ejercen una función en la rodilla de amortiguación del peso del cuerpo. Juegan un papel fundamental para evitar una gran cantidad de lesiones en una zona que es particularmente frágil, proporcionando además estabilidad y deslizamiento. La rotura de menisco puede producirse por causas de naturaleza degenerativa en caso de personas más mayores y son, de hecho, las más frecuentes. En el caso de personas jóvenes y activas, lo más común es que la lesión se produzca por traumatismo. En la gran mayoría de ocasiones suele ir acompañada de lesiones de ligamento, como sucede en el caso de Exequiel.

Lesión de ligamento cruzado y menisco. Diagnóstico
Tanto en el caso de rotura de ligamento cruzado como cuando le acompañan los meniscos, lo más común es oír un crujido y notar como la rodilla cede. A partir de aquí, comenzará la hinchazón y el dolor, por lo que es imprescindible detener la actividad física para no empeorar la situación. Además del reposo, se recomienda vendar la rodilla, ponerle frío y tomar un antiinflamatorio. También son síntomas comunes la pérdida de estabilidad o la sensación de bloqueo de la rodilla, provocando todo esto gran dificultad para extenderla y caminar.
Si se padecen estos síntomas es fundamental acudir a un profesional cuanto antes para que lleve a cabo procedimientos necesarios en cada caso. En primer lugar, es frecuente realizar un examen físico de la rodilla, seguido de una radiografía y una resonancia magnética para determinar cuál es la lesión exacta. En este caso, las pruebas de imagen se utilizan para saber si la lesión afecta solamente al ligamento cruzado o va acompañado de algo más, como en el caso de Exequiel.
Por último, en los casos en los que el dolor es duradero y más persistente, se realizan artroscopias para analizar el interior de la rodilla aún con pruebas negativas. Se trata de la opción más fiable para determinar una rotura.
Lesión de ligamento cruzado y menisco. Tratamiento
En pacientes jóvenes y lesiones producidas por traumatismo, es imprescindible el paso por quirófano. Para tratar la lesión de ligamento cruzado, se realiza una intervención que consiste en la reparación del ligamento o, en caso de que esto no sea posible, en su reconstrucción. Para esto es habitual utilizar un injerto de tejido que se extrae de otros tendones del cuerpo.
Para tratar las roturas de menisco, lo más común es realizar una meniscectomía parcial por artroscopia. Esta técnica consiste en la reparación o la extirpación de la parte del menisco dañada a través de la inserción de una cámara dentro de la rodilla.
Al final estamos todo el tiempo haciendo cambios de dirección, frenos y saltos, por lo que es muy importante tener bien tanto la rodilla como los músculos que la rodean, los cuádriceps y los isquiotibiales. Trabajamos con ellos todo el tiempo dentro de la pista.

Lesión de ligamento cruzado y menisco. Rehabilitación
Aunque el tratamiento es muy importante, el papel de la rehabilitación posterior es también fundamental para poder volver a las actividades del día a día y sobre todo, para poder volver al deporte. Siguiendo el programa diseñado por el fisioterapeuta, poco a poco se recupera la movilidad y la fuerza de la rodilla, pero se trata de un proceso que requiere varios meses y mucha paciencia.
Cuando terminó de operarme, el doctor me dijo que en dos semanas tendría que comenzar la rehabilitación. Ya después trabajé con Miguel, el preparador físico, durante mucho tiempo hasta que me dieron el alta. La verdad es que la rodilla ha quedado de maravilla. En la Clínica CEMTRO son grandes profesionales y sin duda se lo recomendaría a cualquier persona que tenga no solo que operarse, sino cualquier tipo de problema.

El pádel es un deporte muy social, muy divertido. Cualquiera que agarre una raqueta en seguida puede jugar, no tiene un grado de dificultad muy alto para empezar. Es muy adictivo y se lo recomiendo a cualquier persona que quiera empezar a practicar algún deporte, que lo haga sin duda.
