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Artrosis

La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que consiste en la alteración del cartílago, aunque también puede afectar al hueso, y finalmente a las partes blandas.

Introducción

El cartílago articular es un tejido sin vasos sanguíneos, ni linfáticos y con un solo tipo de células: el condrocito, que es el responsable de producir la matriz extracelular. Tiene muy poca capacidad de reparación y la degeneración del mismo produce la artrosis. La artrosis puede afectar a cualquiera de las articulaciones: cadera, rodilla, pies, manos, etc.

La artrosis es una de las enfermedades más frecuentes: la padecen más de 7 millones de personas en España y se calcula que más de 240 millones en todo el mundo.

La incidencia de la artrosis es cada vez mayor debido al aumento de la esperanza de vida y al incremento de la actividad física. Es una enfermedad que no tiene cura por lo que actualmente tratamos las consecuencias que produce en la persona que la padece.

La artrosis afecta a personas de cualquier edad, aunque es más frecuente a mayor edad. Se estima que el 75% de los pacientes mayores de 60 años presenta algún signo de artrosis en sus articulaciones. Esta enfermedad es más frecuente en mujeres que en hombres, relacionado con problemas hormonales y menopausia.

Síntomas de la artrosis

La clínica de la artrosis varía mucho según la localización de la misma, pero básicamente se traduce en dolor, falta de movilidad y deformidades. La artrosis “secuestra” las capacidades del paciente y le impide realizar las actividades de la vida diaria y deporte.  Además, puede propiciar la aparición de otras enfermedades como hipertensión, obesidad, etc.

Tratamiento de la artrosis

El tratamiento de la artrosis es multidisciplinar. Por supuesto, debemos de poner el foco en la articulación dañada, pero en muchas ocasiones tenemos que hacer un tratamiento integral, contemplando la obesidad, hipertensión, ejercicio para el mantenimiento muscular de las articulaciones, tratamiento del dolor, …

El ejercicio se considera un tratamiento muy eficaz en la artrosis. Por supuesto, no produce la curación de la enfermedad, pero sí disminución del dolor, control del peso y aumento de la fuerza muscular lo que permite realizar mejor los movimientos. Por ello, lo consideramos uno de los pilares más importantes en el tratamiento de la artrosis.

Por otro lado, es muy frecuente que los pacientes que sufren artrosis desarrollen sobrepeso, debido a que el dolor produce incapacidad y eso lleva a una actitud sedentaria del paciente. Por otro lado, el sobrepeso es un factor de riesgo ya que supone una sobrecarga para la articulación. Pero a los pacientes les resulta muy difícil bajar de peso porque no pueden hacer ejercicio. Para ello es importante realizar un control de la dieta y aconsejar ejercicios que no produzcan dolor pero que pueden hacer reducir el peso y mantener la fuerza muscular.

En muchos casos existe dolor e inflamación que nos obliga a tomar medicación. Para estos casos existe múltiples fármacos como, analgésicos que disminuyen el dolor y antiinflamatorios que disminuyen la inflamación de las articulaciones.

Tenemos otro tipo de medicamentos, o complementos alimenticios que, aunque no han demostrado científicamente su eficacia, son muy utilizados produciendo en ocasiones alivio del dolor, no llegando nunca a regenerar el cartílago dañado.

También se pueden realizar infiltraciones articulares que intentan mejorar calidad de vida disminuyendo el dolor y produciendo una mejora de los síntomas. Entre ellas se encuentra:

  1. La infiltración con corticoides, usadas en casos de inflamación. En general producen gran mejoría de los síntomas, pero no suelen durar mucho tiempo.
  2. Las infiltraciones de ácido hialurónico, son también muy populares. Éstas minimizan el roce entre las superficies óseas, disminuyendo así el dolor y reduciendo el desgaste de la articulación en cierta medida.
  3. Las infiltraciones con factores de crecimiento (PRP- Plasma Rico en Plaquetas) del propio paciente. Este procedimiento lleva ya muchos años usándose. Si bien puede disminuir la inflamación y algo el dolor, no produce en ningún caso una regeneración del cartílago articular ni curación de la enfermedad.
  4. Por último, también existen las infiltraciones con células madre. Este tipo de células se extraen de la grasa o de un aspirado de médula ósea y en ningún caso son capaces de regenerar el cartílago. En nuestro hospital no llevamos a cabo este tipo de infiltraciones.

El tratamiento definitivo para la artrosis es la prótesis articular. La artrosis causada por el desgaste es la causa más frecuente de reemplazo de la articulación. Se trata de un procedimiento quirúrgico en el que se retira el hueso y el cartílago dañados y se sustituye por componentes de aleaciones metálicas, plásticos y polímeros. Las cirugías de prótesis articulares no están extendidas del mismo modo en todas las articulaciones. Las prótesis de rodilla y cadera son las más normalizadas aunque las prótesis de hombro cada vez se están colocando más. Las prótesis de muñeca y tobillo son minoritarias aunque en nuestro hospital ya se han realizado varias y con unos muy buenos resultados.

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